martes, 21 de junio de 2011

Cerrar el círculo

Dejar ir no es olvidar.
No es no pensar al respecto, o ignorar… Dejar ir no es ganar o perder.
No es una cuestión de orgullo, no es obsesionarse o detenerse en el pasado.
Dejar ir no es bloquear la memoria o los pensamientos tristes, y no nos deja vacío, daño, o tristeza. No es una cuestión de ceder o renunciar. No se trata de pérdidas y derrotas.

El dejar ir es apreciar los recuerdos y seguir adelante. Es aprender, experimentar y crecer.
El dejar ir es ser agradecido por las experiencias que te hicieron reir, llorar, y las que te hicieron crecer. Se trata de todo lo que tienes, todo lo que tenías, y todo lo que pronto ganarás.
Dejar ir es tener la valentía de aceptar el cambio, y la fuerza para seguir moviéndose. Es darse cuenta que el corazón puede a veces ser el recurso más potente.

El dejar ir es abrir una puerta, limpiar el camino y volverse libre.

sábado, 23 de abril de 2011

23 de Abril

Y así es como llegó el día indicado y San Jorge partió en busca de un destino que ya conocía. Pues estaba escrito que él daba muerte al dragón y se casaba con la princesa.

Así fue como San Jorge llegó al pueblo. Cabalgaba en un hermoso corcel blanco, vestía armadura y sostenía una larga y afilada espada. No tardó en encontrar el castillo y ver al dragón. Enorme, temible, de larga cola y afilados colmillos. Y le dio muerte, pues era bien conocida la destreza del caballero.

Rápidamente entró al castillo e imaginaos cuál fue su sorpresa cuando se dio cuenta de que éste estaba vacío. Ni rastro de la princesa. Frustrado y confuso San Jorge volvió al centro del pueblo y, para su sorpresa, no fue bien recibido.

Los aldeanos lo miraban furiosos. Uno se le acercó y cuando le preguntó por la princesa éste le contestó:

¿La princesa? Se marchó. Cansada de esperar a que llegara el día en que iba a ser salvada decidió coger las riendas de su propio destino. Un buen día se armó de coraje y decidió sortear al dragón. Pudo darle muerte, puesto que se hizo con una buena espada. Pero el derramamiento innecesario de sangre no iba con nuestra princesa. Al fin y al cabo aquél era un buen dragón. Daba de comer al pueblo, puesto que mucha gente venía hasta aquí solo para verlo.

¿Qué dónde está ahora la princesa? Quien sabe. Unos dicen que se marchó a la ciudad y ahora es la orgullosa dueña de una posada, otros que se fue a un pueblo cercano, se enamoró de un aldeano y ahora vive una vida modesta pero feliz. Otros incluso dicen que la emoción de escapar del dragón hizo crecer en ella la aventura y ahora rescata caballeros en apuros.

En tal caso, no está aquí. Llegas muy tarde caballero. Así que vete, coge tu estúpido valor, tu afilada espada, tu caballo y márchate. Pues no queda nada aquí para ti.

San Jorge se marchó sin entender muy bien la situación. Parecía que las cosas habían salido horrorosamente mal. Y eso que el había cumplido su papel a la perfección...

Y es que parece ser que ni el los cuentos las princesas esperan por siempre.

domingo, 3 de abril de 2011

Tarde de Sábado

Si solo existiéramos tu y yo...
... habría querido detener el tiempo.
















Temo que me pidas algo que no se si puedo darte...

jueves, 17 de marzo de 2011

Y yo a ti.


El grupo estaba sentado en el salón. Fuera llovía incansablemente. Había estado así toda la mañana y parecía que no iba a dar tregua.

Ella fue a la primera que abrazó. Duró solo un instante. Pero se aferró a aquél instante sabiendo que no se repetiría en mucho tiempo.
Lo primero que notó fue su calor. Y le gustaba, en sus brazos se sentía bien. Casi sin darse cuenta el se acercó a su oído y pronunció aquellas palabras, las mismas que había dicho meses atrás cuando se conocieron y se despidieron por primera vez.

Te voy a echar de menos.

Ella se estremeció.

Y yo a ti.

Apoyó su mejilla en su hombro, una décima parte de aquél instante lo pasó allí. Queriendo haber dicho mucho más.

















He estado unos días en Cádiz. (Y uno en Sevilla, que es preciosa). En una palabra, maravilloso.


Un bonito gesto de solidarización con la catástrofe de Japón.

http://las1000grullas.wordpress.com/

lunes, 28 de febrero de 2011

Truth


No puedo burlar la verdad,
al menos no aquí, no ahora,

ni nunca más.

sábado, 19 de febrero de 2011

Miradas

Le asustaba su mirada.

No.

Le asustaba lo que veía en ella.

Bajo el influjo de sus pupilas dejaba de ser ella.
En el reflejo de sus ojos se encontraba sola.
Era una sensación extraña. Siempre le habían gustado sus ojos... jubaba con ellos, los miraba, se acercaba, se alejaba, se dejaba reflejar. Le gustaba verse alli, quería navegar en aquel marrón profundo que parecia insondable.

Ahora quería dejar atrás aquél reflejo. No quería volver a ser la persona que veía a través de aquellos ojos oscuros.

No volvería a mirar. No se asomaría más a aquella oscuridad profunda.

Sabía que él lo notaría. Pero, ¿acaso importaba?

viernes, 11 de febrero de 2011

Pensamientos

Quiero saber más.

Pero no lo harás.

Puedo buscarle, solo ver si lo ha conseguido... solo poner su nombre...

No lo harás. Porque quieres ser más fuerte.

No puedo huir eternamente.

Llegará el dia en que no tendrás que hacerlo. Lo habrás dejado todo atrás.

¿Y seguirá doliendo?

No. Ya no dolerá.